castígate

blog del 1r ESO E de l'IES Ramon Llull

Música de Sergei Prokofiev “L’amor de les tres taronges”

Sergei Prokofiev (1891-1953)
El compositor ruso Sergei Prokofiev ha sido una de las principales figuras de la música del siglo XX.
Desde su más tierna infancia mostraba afición y buenas  dotes musicales, haciendo sus pinitos al piano, como intérprete y compositor de sus propias canciones.
Estudió en el Conservatorio de San Petersburgo, con profesores de la talla de Nikolai Rimsky-Korsakov, entre los que no era especialmente bien considerado ni comprendido, por sus gustos musicales, inclinados hacia los ritmos primitivos, las melodías sinuosas y las armonías extrañas. También su forma de tocar el piano era tenida por brusca, lo que le valió el sobrenombre de“pequeño leñador”. Esto no fue un obstáculo en su carrera como pianista que, entre 1918 y 1936 desarrolló fuera de su país, de donde emigró por razones laborales y políticas (no simpatizó demasiado con la revolución de 1917).
Estados Unidos y Europa lo acogieron a él y a sus giras, en las que interpretaba obras propias, como sus cinco conciertos para piano y sus cinco primeras sonatas para el mismo instrumento.
En 1936 regresó a Moscú, donde siguió componiendo con el mismo lenguaje, demostrando en sus obras una extraordinaria integridad, teniendo en cuenta la presión impuesta por el dogma soviético del realismo socialista. Gozó del favor del gobierno hasta 1948, cuando fue censurado por utilizar un “excesivo formalismo” y armonías cacofónicas. Prometió componer con mayor lirismo, pero su ópera Cuento de un hombre auténtico (1948) fue de nuevo censurada. Su Sinfonía nº 7 (1952, premio Stalin) le devolvió el favor del gobierno.
A lo largo de su vida, a pesar de sus numerosos viajes, no dejó de componer obras de todos los géneros: óperas (El amor de las tres naranjas, Guerra y paz…), ballets (Romeo y Julieta, La Cenicienta…), música de películas (El Teniente Kijé, Iván el Terrible), sinfonías (una de sus obras más destacadas es la Sinfonía clásica, obra concisa e irreverente con armonías modernas y ritmos tradicionales del siglo XVIII que anunciaba el estilo neoclásico que dominaría gran parte del siglo XX), conciertos, sonatas, canciones y, cómo no, su archiconocido cuento musical Pedro y el lobo.
Prokófiev falleció el 5 de marzo de 1953 en Moscú (curiosamente, el mismo día que Stalin) cuando acababan de comenzar los ensayos para su ballet La flor de piedra (1950, estrenado en 1954).

16 Desembre 2009 Posted by | música | | 8 comentaris